Empecemos por el dato que más se pregunta y menos se contesta: hemos tenido la P3 funcionando 16 horas seguidas sin ningún problema.
No una vez de prueba, para ver si aguantaba. Trabajando, en un pedido real, con la máquina encendida desde la mañana hasta bien entrada la noche. Ni cortes térmicos, ni pérdidas de conexión, ni caída de potencia al final del día. Terminó el trabajo igual que lo empezó.
Para un taller que vive de esto, esa frase vale más que cualquier especificación. Y sin embargo, después de meses de producción seria, hay una carencia concreta que nos hace perder tiempo todos los días. Vamos con las dos cosas.
Dónde encaja la P3 en un taller que ya tiene máquinas
Nosotros no tenemos solo esta máquina, y creemos que el reparto real dice más que cualquier análisis abstracto:
La P3 es la máquina de los pedidos grandes y numerosos. Cuando entra un encargo de cientos de piezas, va aquí. La cama grande, la velocidad de corte y la fiabilidad en tiradas largas es exactamente lo que hace falta.
Para pedidos pequeños nos resulta más cómodo usar los galvos, el de UV y el de fibra. Encender la P3, preparar la cama y colocar material para grabar tres piezas no compensa. Los galvos son inmediatos.
Esto no es una crítica: es la definición de para qué sirve. Si estás valorando la P3 y tu trabajo son encargos pequeños y variados, quizá no sea tu máquina. Si tu problema es que rechazas pedidos grandes porque no llegas, es exactamente tu máquina.
Nuestra realidad de producción
Lo que más vendemos son piezas de madera para bodas y comuniones. La estacionalidad es brutal y muy marcada: bodas, vuelta al cole y Navidad. Fuera de esas ventanas, la máquina respira; dentro, no para.
Y luego están los pedidos corporativos, que funcionan distinto: acaparan la máquina días continuos del tirón. No son cien piezas repartidas en dos semanas, son mil piezas que hay que sacar antes de una fecha. Ahí es donde las 16 horas seguidas dejan de ser una anécdota y pasan a ser el modo de trabajo.
La carencia: no hay repetición por botón
Y aquí está lo que le falta a esta máquina para ser una máquina de producción en serie de verdad.
Cuando estás haciendo un lote —la misma pieza cincuenta veces— el ciclo es: colocar material, lanzar trabajo, esperar, sacar pieza, repetir. En una máquina pensada para series, relanzar el trabajo idéntico es una pulsación. En los galvos lo tenemos con pedal: pisas y va.
En la P3 hay que hacer dos clics de ratón y además pulsar el botón físico de la máquina.
Dicho así parece una tontería. Multiplícalo por cincuenta repeticiones y súmale un detalle que se olvida al diseñar el flujo desde una oficina: el ordenador no siempre está justo al lado del láser. Así que el ciclo real incluye moverte hasta el ordenador, dos clics, volver a la máquina, pulsar el botón. Cincuenta veces.
Es tiempo perdido de forma completamente innecesaria, y es la única cosa de esta máquina que nos molesta a diario.
Lo que pedimos, concretamente
Porque quejarse sin proponer no sirve de nada, y porque si alguien de xTool lee esto, aquí está la petición:
Debería poder asignarse la repetición inmediata del trabajo a una simple pulsación del botón físico de la máquina.
Nada más. No hace falta hardware nuevo ni un pedal: el botón ya está ahí y ya se pulsa en cada ciclo. Solo hay que dejar que ese botón, cuando no hay trabajo en curso, relance el anterior.
Eso la equipararía a los láseres de producción en serie. Es una diferencia de firmware que cambiaría el rendimiento real de la máquina en tiradas largas más que cualquier mejora de velocidad.
xTool Studio: lo bueno, lo pesado y lo que no va a llegar
Con la P3 solo se puede usar xTool Studio. No hay soporte de LightBurn, y ese ha sido motivo real de cancelaciones de pedido en el foro de propietarios. Conviene tenerlo claro antes de comprar, porque si vienes de LightBurn con años de flujo montado, esto es una migración, no un ajuste.
Studio avanza a pasos agigantados, y esto hay que reconocérselo alto y claro, porque tiene mérito: se notan ciclos de desarrollo muy enfocados en soportar máquinas nuevas y añadir funciones, y no a cámara lenta. Es más: hemos visto varias sugerencias nuestras implementadas poco después de comentarlas. Hay que ser justos y decir que en parte es porque fuimos de los primerísimos usuarios de la máquina, con lo que había más por pulir; pero que una marca escuche y mueva ficha rápido es exactamente lo que quieres ver. Dicho todo lo bueno: se nota más pesado que la alternativa, y eso se paga en el día a día.
Lo que echamos de menos de LightBurn
Sobre todo una cosa: la facilidad de la biblioteca de materiales, y la posibilidad de tener una biblioteca propia sin los preconfigurados de xTool. Cuando abres la lista y aparecen decenas de entradas de fábrica entre las que buscar la tuya, a veces es un poco excesivo ver tantos resultados.
Y aquí somos los primeros en reconocer la contradicción: nosotros venimos del mundo de explorar ajustes, de sentarnos con un recorte a hacer rejillas de prueba, y se nos hace raro que la máquina venga con todo decidido. Pero cuando llega un material nuevo con el que no has trabajado nunca, se agradece muchísimo tener unos ajustes curados por otra persona como punto de partida. Las dos cosas son verdad a la vez.
Cosas que hay que saber para no pelearte con Studio
- El orden de corte no se controla reordenando capas. Hay que activar el procesado por capas y asignar colores. Es de las primeras cosas que te bloquean si vienes de otro software.
- SVG: usa Import o arrastra el archivo. La opción Open solo abre proyectos nativos. Parece obvio escrito, no lo es cuando llevas media hora intentándolo.
- Revisa la escala al importar. Varios usuarios profesionales reportan que el escalado en importación no siempre es de fiar. Mide la pieza en pantalla antes de lanzar.
- El overcut llegó en la versión 1.3. Si te falta, actualiza antes de buscarlo.
- El air assist es global, no por capa. Para acrílico hay que desactivarlo en los ajustes del dispositivo.
- No hay ajuste de Z ni pausa a mitad de trabajo. Lo que lanzas, va entero.
El punto de inicio del corte
Es una petición recurrente en el foro: poder definir en qué punto de la trayectoria empieza el corte, para que la marca de entrada quede donde no se vea. Sigue sin poder hacerse.
A nosotros no nos preocupa para nuestros casos de uso, y lo decimos por honestidad aunque nos deje fuera de la queja mayoritaria. Entendemos perfectamente que sea una petición legítima para quien trabaja con piezas donde esa marca sí se ve.
¿Habrá LightBurn algún día?
No lo sabemos, y no vamos a especular. Lo único que podemos aportar es un dato concreto: en una circular por correo de la marca, parte de una encuesta preguntaba por el soporte de LightBurn. Que aparezca en una encuesta significa que alguien ahí lo está midiendo. Si eso quiere decir que está sobre la mesa o que solo están tomando la temperatura, no tenemos ni idea.
Sí hay un movimiento que dice mucho de por dónde va xTool, y que nos parece revelador: mientras LightBurn ha dejado de dar soporte a Linux, xTool ha visto la oportunidad y está preparando una versión de Studio para ese sistema operativo. Es la clase de decisión —ocupar el hueco que el otro deja— que solo toma quien está invirtiendo en serio en su software. Para quien trabaja en Linux, además, ahí Studio pasa de "la única opción con la P3" a directamente "la opción que existe".
Las cámaras: la función que más nos alegra en el día a día
Después de tanta pega sobre la ergonomía, toca hablar de algo que nos parece de agradecer de verdad, porque cambia el flujo de trabajo para bien: las cámaras de la P3. La máquina lleva dos, y para colocar el diseño encima del material son una comodidad que, una vez la tienes, no quieres soltar.
Ahora, con la honestidad de siempre, porque el matiz importa para no llevarte a engaño. Hay dos formas de mirar, y no sirven para lo mismo:
- La vista cenital de la tapa es la general, la que ves de un vistazo. Es cómoda para hacerte una idea y colocar a ojo, pero no da precisión dimensional: tiene aberración en los extremos de la cama —la distorsión típica de un gran angular disparando desde arriba—. Si intentas posicionar al milímetro fiándote de esta vista, sobre todo cerca de los bordes, te va a bailar.
- El modo de foto cercana es la solución, y es muy buena. En lugar de una foto global, la máquina saca fotos desde justo encima de la zona, ya sea una toma individual del punto que te interesa o un mosaico que recorre la superficie. Desde esa perpendicular sí consigues precisión milimétrica.
La diferencia en producción es enorme. Grabar en un punto exacto de un objeto que ya existe —una tapa, una pieza irregular, algo que traes ya hecho— pasa de ser una lotería a ser un trabajo fiable: haces la foto cercana, colocas el diseño sobre la imagen real y lanzas. Es de esas funciones que no salen en la portada del folleto y que, sin embargo, usas en cada trabajo delicado.
El conveyor: lo tenemos y casi no lo usamos
Confesión: el alimentador automático fue una compra impulsiva y lo hemos usado dos veces. Todavía no le hemos sacado rendimiento.
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Dicho eso, lo que podemos contar de esas dos veces es bueno:
- Funciona bien. Hace lo que dice.
- Por las ranuras del conveyor no sale humo, y eso que nunca las hemos retirado. Era nuestra principal preocupación al montarlo y resultó infundada.
- Tampoco quitamos el rodillo frontal. xTool avisa a veces de posibles choques al grabar muy cerca del borde delantero, pero a nosotros nunca nos ha causado un problema.
Una limitación importante que sí conviene saber antes de comprarlo: xTool desaconseja la multipasada con el alimentador automático, porque el error se acumula con el transporte —del orden de un milímetro por cada metro avanzado. Para corte de una pasada en material continuo, perfecto. Para trabajos que requieren varias pasadas sobre la misma zona, no es la herramienta.
Una palabra sobre el soporte, que aquí importa
Buena parte de lo que sabemos de Studio lo sabemos porque preguntamos. Y la experiencia con el soporte de xTool ha sido, de forma consistente, buena: responden en un tiempo razonable, se interesan y siempre hay alguien tomando control del caso.
Con una distinción que nos parece sana: unas cosas tienen solución y te la dan; otras te explican que no son así por diseño, y varias de esas están en este artículo. Preferimos mil veces un "esto el producto no lo hace y no está previsto que lo haga" que tres semanas de rodeos. Si acabas abriendo un caso, manda un vídeo del problema: es lo que piden y lo que acelera todo.
El balance en producción
La P3 aguanta lo que le eches. Esa parte está resuelta y es la difícil: 16 horas seguidas sin un fallo es la clase de dato por el que se compra una máquina de este precio.
Lo que le falta no es potencia ni fiabilidad, es ergonomía de serie: un botón que relance el trabajo y un software algo más ligero. Son dos cosas de firmware y una de ellas ya la están mirando. Mientras tanto, seguimos haciendo dos clics y andando hasta el ordenador cincuenta veces al día, y aun así sacamos los pedidos.
Escriben Noemi y Javi, de Picasita. Somos afiliados de xTool y nuestro taller es espacio de demostración de la marca; nuestra P3 la compramos pagándola el día que salió a la venta. Más sobre este blog y nuestra relación con xTool.
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